Vacaciones indocentes

1.6.04

Hasta ahora

De momento solo me acuerdo del idiota que ante la pregunta de ¿me pueden ustedes decir instrumentos de cuerda? Solo se le ocurrió decir -"la campana de la Iglesia".O aquel otro que se empeñaba en que el xilófono bajo fuera en realidad "alto", aludiendo por supuesto a su tamaño. Es evidente que estos errores son culpa mía, puesto que mi trabajo es el transmitirles estos conceptos, pero, ¿saben qué? Casi prefiero que sigan así de ignorantes en la vida, pues de todos es sabido que ese es el maná del que nace la felicidad. Bueno, pero hablemos ahora, con su permiso, de quien de verdad me interesa: los niños. Déjenme que les describa a los que ahora mismo tengo delante, a los primeros de primaria. Cien veces habrán oído eso de "hay que levantar la mano para hablar". Pues mientras escribo estas líneas me han preguntado cuatro veces sin que ni uno de ellos haya cumplido esa sencilla norma (estúpida, pero sencilla). Esto no es más que un ejemplo del tipo de frustración que quiero entiendan. Seguro que muchos de ustedes piensan que en el fondo no es más que una tontería, y muy posiblemente lo sea, pero este tipo de cositas, junto con el hecho de que una señorita me haya pedido sonarse los mocos dos veces en tres minutos, pues van haciendo mella en la moral de un servidor. Acabo de descubrir en la ficha inicial de un libro de segundo el siguiente comprensible error: "este libro es de (espacio para poner el nombre del alumno) educación física". Estupendo, vamos todos, uno, dos, tres y cuatro…margarita tiene un gato". Ya no saben ni a qué han venido a mi aula. Ni siquiera saben cual es el nombre de su colegio, pues en esta misma ficha aparece incompleto. Y va a "María" curso. Increíble. Menudo diálogo: - - Profesor, me duele la barriga. - ¿Qué has desayunado? -Un choleck "podrío". Hoy me he vuelto a encontrar con uno de mis alumnos preferidos. El que siempre llora cuando se manda un ejercicio. Nunca, repito, "nunca" lo entiende y siempre, insisto, "siempre" llora hasta que un compañero me dice: - X está llorando. - ¿Qué te pasa? - Que no se que hay que hacer. Entonces le explico lo mismo que acabo de decir al grupo, con las mismas palabras, deja de llorar y se pone a trabajar. En fin, sin más comentarios. Intentaré explicarles mis sentimientos. Asombro y a la vez agradecimiento por ser testigo de la siguiente barbaridad: - ¡Cinco copias de la canción! (castigo por un mal comportamiento). Entregado: cinco fotocopias. La mamá de una de mis alumnas de segundo me ha hecho los deberes de su hija la mar de bien. Resulta que a la niña la castigaron en la academia de inglés con tantas copias que le dolía la mano, así que los deberes de música (diez sonidos forte y otros diez piano) se los ha escrito la madre. Por cierto, una letra horrible. Me parece increíble que niños de doce años sigan pensando que "las meninas" es una obra de Beethoven, de las más importantes además, y que Frederic Chopin nació en Palencia, aunque la pista que di sobre que empezaba por "p", pudiera despistar. Algo estamos haciendo mal. No es que esos datos sean importantes en el desarrollo de la personalidad, pero creo que un país que dice burradas tampoco debe ser muy bueno. Hay tareas educativas creativas que hacen que los alumnos se asombren de su grandiosa capacidad. Al recoger una serie de trabajos en los que se pedía que se instrumentase (brevemente, por supuesto) una serie de viñetas que narraban una historia con los instrumentos asignados a cada una de ellas, esto es lo que pasó: Ante una hoja agujereada: - ¿por qué está rota la hoja?- dije yo. - Es que se me cayó la baba. Está claro que la mía es una asignatura que embelesa. Al menos eso es lo que espero, por que no creo que a los nueve años se sea tan narcisista como para que a uno se le caiga la baba con su propia creación. Aunque a lo mejor era ese tipo de baba que se cae cuando uno dormita. Sinceramente, prefiero no pensarlo. Ante la pregunta de "clasificación de las voces en el canto": -Diwuaniya Esta claro que la guerra causa estragos. Neologísmo:adalegio. Indicacion de movimiento. Curioso,me pasa algo curioso.Ninguno de mis alumnos de menos de 7 años reconoce mi trabajo. Ante el halago (no siempre merecido) por una buena intrepetación musical, bien sea cantando, solfeando o con algún instrumento, y la frase: -¡Qué bien lo has hecho!¿Quien te ha enseñado? Nunca ninguno de mis alumnos me ha contestado un sencillo "Tú". La respuesta es siempre "mi tía","mi madrina","una vecina que toca el piano" o lo que es peor..."yo solo, es que estudio mucho".Desagradecidos.

1 comentario:

berbis dijo...

Me encanta tu blog. Vales un montón. tq